Nozulandia

15 marzo, 2006

Trabajar de oído.....

Hay músicos aficionados que no entienden de partituras, pero es tal su genio musical que pueden memorizar y reproducir las notas de una composición, de una canción, de una melodia, etc... son los que tocan de oido.
Existen verdaderos virtuosos de esta modalidad, gente que tiene un don, un duende especial..... pero son pocos.
El riesgo de tocar de oído es que o eres un genio o no puedes asegurar que si tocas la misma melodia dos veces seguidas, salga igual.Hay quien se come notas, hay quien se equivoca en el acorde.... hay errores graves y no tan graves... pero todos son errores. Errores que son atribuibles a la falta de instrucción o a la falta de método.
Sin embargo, en mi opinión, el error más grave, es llevar esta filosofia del "tocar de oído" a otros ámbitos de la vida... hablar de lo que se ignora, justificar lo injustificable, vender lo que se desconoce...
Ayer padecí una reunión de trabajo. Cómo van los números de ventas, como evoluciona el beneficio de nuestra zona, etc... Dios, era todo tan irreal. Me asaltó la sensación de que el jefe... "trabajaba de oído" y empece a sudar... con ese sudor frío que tienes cuando te mareas, con ese sudor que te empapa cuando el puro de la boda te ha destrozado la sobremesa, buscas agua y solo encuentras whisky malo... cuando intuyes, sabes, que algo va a salir mal.
En otras ocasiones he protestado, me he señalado como la mosca cojonera, como el disidente. Pero ayer, me harté de toda esta farsa, me entraron unas enormes ganas de salir corriendo de allí, de no formar parte de esta pantomima. Me entró la prisa, el objetivo era volver pronto a casa... esto ya no me interesa, ya no va conmigo... sonreí con índolencia, saludé con ironía y me fuí...
Hoy he empezado es estudiar ofertas de trabajo.....

Alea jacta est

1 Comments:

  • No he sido capaz de retener una lagrima rebelde que ha huido mientras yo leía las primeras lineas del post. Me ha recordado un buen día que mi padre, yo debía tener sobre ocho años y el se acercaba a los cuarenta, apareció con un piano y lo plantó en el salon de casa. El no había visto una partitura en su vida, ni la vió jamás. Empezó poquito a poco a hacer sonar las teclas y así, sacaba una canción detrás de otra, muchas de ellas de Mecano, que acompañaba cantando su mujer.
    Sé que no eran las lineas más importantes de tu post, pero me ha asaltado la nostalgia y he decidido compartirla.

    Por otro lado, y aunque no nos conozcamos, te animo a encontrar otro trabajo que te satisfaga. Mi trabajo, aunque por otras razones, también me trae por la calle de la amargura, y ahora (más vale tarde que nunca) me he matriculado en una carrera para darle un vuelco a mi vida. Aunque sea de aquí a cinco años.

    Animo y un saludo.

    By Blogger Serg, at 2:26 p. m.  

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